Lo que más envidiamos de Jennifer Lopez a sus 53 años es su cuello sin arrugas


Cuando Jennifer Lopez se subió con 50 años recién cumplidos a una barra de baile de barra en el medio tiempo de la Superbowl quedó claro que las características del físico de la cantante de ascendencia portorriqueña no son convencionales. Lo ha corroborado en los últimos meses un documental sobre su vida en el que se pueden ver las draconianas rutinas de trabajo y deporte a las que se somete. Y también, el pasado lunes, las imágenes que ella misma difundió desde la cama del hotel de Las Vegas donde pasó su noche de bodas con Ben Affleck, tras casarse con él 20 años después de un primer intento fallido, en las que se aprecia un desafío físico al tiempo (actualmente tiene 52 años). Llama la atención especialmente en la traviesa imagen que se tomó tumbada y desde la cama, en la que a pesar de lo complicado de la postura, se le puede distinguir un cuello en el que ninguno de los signos evidentes de envejecimiento típicos de cualquier persona a desde los cuarenta años está presente: ni arrugas, ni papada, ni descolgamientos.

La cantante y actriz ha lanzado recientemente su propia línea de protección de la piel –JLo Beauty-, pero un cuello sin arrugas a esa edad es difícil conseguirlo solo aplicando cremas, aunque Marta Barrero y Elena Ramos, farmacéuticas y expertas en dermocosmética y directoras de el laboratorio secreto, sí muestre que la hidratación es un aspecto fundamental para mantener un cuello con aspecto juvenil: “Tanto la piel del cuello como la del escote requieren grandes dosis de hidratación. deberíamos utilizar cremas hidratantes específicas, ya que su composición, textura, etc. serán distintas, mucho más emolientes [espesas] que otro tipo de cremas. En cualquier caso, si no tenemos crema específica, siempre será mejor extender nuestra hidratante de rostro que no aplicar nada; los aceites y sérums son el complemento perfecto; y fundamental, exfoliar bien a ser posible semanalmente”.

Es muy habitual en las alfombras rojas de Hollywood ver rostros estirados chocando de lleno con un cuello lleno de arrugas, porque intervenir la cara es mucho más fácil que otras zonas del cuerpo. Las manos son siempre delatoras, pero hay un motivo por el que el cuello también lo es: “Su piel es más fina y está menos expuesta a los factores externos que la del rostro, por lo que suele ser más delicada. Aunque tenemos bastante interiorizada nuestra rutina de belleza diaria en la cara, normalmente olvidamos estas dos zonas en las que el envejecimiento de la piel se nota de forma mucho más evidente. Es decir, el cuidado facial siempre deberíamos ‘bajarlo’ a cuello y escote y continuar ahí con los tratamientos. Los cuidados específicos se suelen necesitar cuando el colágeno empieza a decaer”, añade Barrero y Ramos.

Decálogo para un cuello sin arrugas

Aunque solo Jennifer Lopez sabe las rutinas que sigue para lograr un cuello perfecto, la dermocosmética contemporánea ofrece soluciones para una puesta total a punto de esta zona del cuerpo.

1. Aplicar SPF a diario

Como es sabido por todos, el primer factor de envejecimiento cutáneo (tanto en el rostro como en todo el resto del cuerpo) es la radiación solar. Por eso, vuelve a ser clave aplicar protección todos los días del año: «Siempre proteger la piel de cuello y escote muy bien del sol cuando lo llevemos descubierto. Para prevenir la aparición de manchas, lo básico y fundamental es aplicar protección solar. También se pueden utilizar productos que ayuden a renovar la piel (exfoliantes) ya inhibir y controlar la síntesis de melanina (estos son mejores en sérum)», aconsejan desde The Secret Lab a Moda S.

2. Reafirmar

«La piel del cuello sufre descolgamiento de manera más acusada, por lo que es fundamental prevenirlo con agentes reafirmantes y redensificantes. Son clave los hidratantes y nutritivos que reafirman como el DMAE, antioxidantes y activos en la síntesis de colágeno y elastina como la vitamina Cy liporeductores en caso de necesitarlo, como la cafeina«, añaden Barrero y Ramos.

3. Reducir papada

Obviamente, otro problema específico de la zona es la papada que, además de reducirse con ejercicios y bajando de peso, «puede ser tratado con productos y tratamientos en cabina, igual que el resto de la zona cuello-escote», indican.

4. Tratar la zona

Por supuesto, además de cuidarla a diario y lo antes posible, se puede incidir en la zona con un cuidado más concienzudo y oportuno: «Si buscamos una mayor eficacia, podemos utilizar un producto especifico para cuello y escote que trate esa zona de una manera mas precisa y eficaz. Por ejemplo, Cold Plasma Sub-D Neck de Dr. Perricone o la crema Skin Active Firming Cuello y Escote de Neostrata», nos recomiendan.

5. Tensar

El archiconocido «efecto tensor» es también vital en el cuello: «No pueden faltar en nuestro neceser productos cosméticos de efecto tensor que incorporan activadores de la síntesis de colágeno, responsables de la firmeza de la piel, como la adenosina, la centella asiática o algunos péptidos».

6. Usar retinol

Si el activo estrella contra las arrugas del rostro es el retinol, aquí también: «En casa, lo ideal es aplicar activos reafirmantes y regeneradores, como el retinol, e hidratar mucho la zona».

7. Aplicar radiofrecuencia

«En cabina, la radiofrecuencia (INDIBA, EVOCARE…) es el tratamiento ideal para reafirmar, dar grosor a la piel y alisarla, mejorando en una sola sesión el aspecto de cuello y escote, ya que estimula la síntesis de colágeno y elastina, logrando un verdadero efecto push-up», añaden Barrero y Ramos.

8. Masajear la zona

A parte de cada vez que aplica un cosmético: siempre hacia arriba y nunca hacia abajo, es recomendable otro tipo de ejercicio pasivo: «Podemos ayudarnos de utensilios como los rodillos de jade o la Gua-Sha para extender estos productos y masajear la zona, consiguiendo un plus de efectividad. También funcionan geniales masajes manuales como el Kobido, que trabaja de forma profunda la musculatura del cuello para liberar tensiones, reafirmar la piel y aportarle luminosidad gracias a los aceites esenciales», nos cuentan.

9. Hacer ejercicios y tonificar

Si en el cuerpo funcionan, en el cuello también: «Ayuda bastante realizando medidas posturales y ejercicios tonificantes como la flexión sobre la pared (apoyando las palmas de las manos en la pared a la altura de los hombros, flexionar los codos acercando el cuerpo a la pared lo más abajo posible y mantener unos segundos la postura). También son estupendos los ejercicios de elongación y acercamiento al pecho del mentón, estirar hacia los lados, así como algunas posturas de yoga, como la cobra. Por su parte, las duchas de agua fría y los masajes circulares tonifican la piel y funcionan genial, sin suponer un esfuerzo económico ni de tiempo».

10. Facial de yoga

No es informacion nueva que el tratamientos faciales de yoga Mantiene la piel del rostro más joven. Por eso, hemos consultado con la experta en la materia maiko, para que nos recomiende los ejercicios óptimos para la zona del mentón y el cuello:

  • Pasar los dedos desde el centro del cuello hacia debajo de la oreja y bajar pasando por el esternocleidomastoideo hasta la clavícula. Primero un lado y despues el otro. Nunca al mismo tiempo. 10 veces hacia cada lado aplicando crema o aceite.
  • Inclinar la cabeza hacia arriba, respirando profundamente. Al exhalar, sacar la mandíbula hacia adelante y al colocarla, inhalamos. Repetir 10 veces.
  • Sacar la lengua e intentar tocar la punta de la nariz. Mantener la posición durante 10 respiraciones. Después, intente tocar la barbilla con la lengua durante 10 respiraciones.

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Author: Hola Chuleame

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